Capítulo 6 9

1 ¿No soy libre? ¿No soy un apóstol? ¿No he visto a Jesús, nuestro Señor? ¿No son ustedes mi trabajo en el Señor? 2 Si no soy un apóstol a otros, al menos lo soy para ustedes. Pues ustedes son la prueba de mi apostolado en el Señor. 3 Esta es mi defensa a aquellos que me examinan. 4 ¿No tenemos derecho a comer y beber? 5 ¿No tenemos derecho para tomar con nosotros a una esposa que es una creyente, como hacen el resto de los apóstoles y los hermanos del Señor, y Cefas? 6 ¿O somos sólo Bernabé y yo quienes debemos trabajar? 7 ¿Quién sirve como un soldado a su propio costo? ¿Quién planta una viña y no come su fruto? ¿O quién cuida un rebaño y no bebe leche de él? 8 ¿Digo estas cosas basado en autoridad humana? ¿No dice también esto la ley? 9 Porque está escrito en la Ley de Moisés: "NO PONGAS BOZAL A UN BUEY CUANDO ESTÁ PISANDO EL GRANO." ¿Es realmente de los bueyes de lo que Dios tiene cuidado? 10 ¿No está hablando de nosotros? Fue escrito para nosotros, porque el que ara debe arar en esperanza, y el que desgrana debe desgranar en la espera de compartir en la cosecha. 11 Si nosotros plantamos cosas espirituales entre ustedes, ¿es demasiado para nosotros que cosechemos cosas materiales de ustedes? 12 Si otros ejercieron este derecho sobre ustedes, no tenemos nosotros aun más? Sin embargo, nosotros no reclamamos este derecho, sino que soportamos todo antes que ser estorbo al evangelio de Cristo. 13 ¿No saben ustedes que aquellos que sirven en el templo obtienen su alimento del templo, y aquellos que sirven en el altar comparten de lo que se ofrece en el altar? 14 Aun así, el Señor mandó que aquellos que proclaman el evangelio deben recibir su sustento del evangelio. 15 Pero no he reclamado ninguno de estos derechos. Y no escribo esto para que se haga algo por mí. Preferiría morir a que cualquiera me impida vanagloriarme de esto. 16 Porque si predico el evangelio, no tengo razón para alardear, pues esto debo hacer. ¡Y la desgracia sea sobre mí si yo no predico el evangelio! 17 Pues si hago esto con agrado, tengo una recompensa. Pero si sin agrado, aún tengo una responsabilidad que me fue confiada. 18 ¿Cuál, entonces, es mi recompensa? Que cuando yo predique, pueda ofrecer el evangelio sin carga y así no hacer completo uso de mi derecho en el evangelio. 19 Pues, aunque soy libre de todos, me hice un servidor a todos, para que yo pueda ganar más. 20 A los Judíos me hice como un Judío, para ganar Judíos. A aquellos bajo la Ley, me hice como uno bajo la Ley (aunque no estando bajo la ley yo mismo), para ganar a aquellos bajo la Ley. 21 Para aquellos fuera de la Ley, me hice como uno fuera de la Ley (aunque no estando fuera de la Ley de Dios yo mismo, sino bajo la ley de Cristo), para que yo pueda ganar a aquellos fuera de la Ley. 22 A los débiles me hice débil, para que yo pueda ganar los débiles. Me he hecho todas las cosas a toda la gente, para yo pueda por todos los medios salvar a algunos. 23 Y hago todas las cosas por el bien del evangelio, para que yo pueda participar en sus bendiciones. 24 ¿No saben ustedes que en una carrera todos los corredores corren la carrera, pero sólo uno recibe el premio? Así que corran para ganar el premio. 25 Un atleta ejercita dominio propio en todo su entrenamiento. Ellos lo hacen para recibir una corona que es perecedera, pero nosotros corremos para poder recibir una corona imperecedera. 26 Por lo tanto, yo no corro sin propósito o peleo golpeando el aire. 27 Pero yo domino mi cuerpo y lo hago un esclavo, para que después que he predicado a otros, yo mismo no sea descalificado.