Capítulo 6 8

1 Ahora sobre los sacrificios de alimento a ídolos: Nosotros sabemos que "nosotros tenemos el conocimiento." El conocimiento se enorgullece pero el amor construye. 2 Si cualquiera piensa que sabe algo, esa persona no sabe todavía como se supone que sepa. 3 Pero si alguien ama a Dios, esa persona es conocido por Él. 4 Por lo tanto sobre comer comida sacrificada a ídolos: nosotros sabemos que "un ídolo en este mundo no es nada" y que "no hay otro Dios, sino, uno." 5 Por tanto hay muchos así que son llamados supuestos dioses, en el cielo o en la tierra, así como hay muchos "dioses y señores," 6 "Pero para nosotros hay un solo Dios el Padre, por Él son todas las cosas, y por quien nosotros vivímos, y un Señor Jesucristo, por quien todas las cosas existen, y por quien nosotros existimos." 7 Sin embargo, este conocimiento no está en todos. En cambio, algunos previamente practicaron adoración a ídolos, y ellos comieron esta comida como si fuera algo sacrificado a un ídolo. Su conciencia es de este modo corrupta porque es débil. 8 Pero la comida no nos recomendará a Dios. Nosotros no somos peor si no comemos, y no mejor si comemos. 9 Pero cuídate que tu libertad no se convierta en una razón para alguien quien es débil en fe que tropiece. 10 Por si alguien los ve, quien tiene conocimiento, comiendo una comida en el templo de un ídolo, no es su conciencia, ser débil, ¿inspirado a comer lo que fue ofrecido a los ídolos? 11 Pero por su entendimiento sobre la verdadera naturaleza de los ídolos, el hermano débil o hermana, por quien Cristo murió, es destruído. 12 Por lo tanto, cuando peques contra tus hermanos y hermanas y lastimes su débil conciencia, tú pecaste contra Cristo. 13 Por eso, si la comida causa que mi hermano o hermana tropiece, yo nunca comeré carne de nuevo, para que yo permita que mi hermano o hermana caiga.