3 4 5 Porque también nosotros, cuando éramos niños, éramos esclavos de los principios universales del universo. Pero cuando llegó el momento adecuado, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para que El redimiera aquellos nacidos bajo la ley, para que experimentemos ser adoptados por Dios como hijos. 6 Porque ustedes son hijos, Dios envió al Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, quien llama, "Abba, Padre." 7 Por esta razón tú no eres ya un esclavo sino un hijo, y si eres un hijo eres también un heredero por medio de Dios. 8 Pero antes, cuando no conocían a Dios, eran esclavos de aquellos que por naturaleza no son dioses en absoluto. 9 Pero ahora que ustedes sí conocen a Dios, o mejor dicho, saben que son conocidos por Dios, ¿porqué están volviendo a principios elementales y sin valor alguno? ¿Quieren ser esclavos de nuevo? 10 Ustedes cuidadosamente guardan días especiales, lunas nuevas, estaciones y años. 11 Siento temor por ustedes; siento que yo halla trabajado en vano en ustedes. 12 Le suplico, hermanos vuélvanse como yo, porque yo también me hice como ustedes. Ustedes no me han hecho daño, 13 pero ustedes saben que eso fue por una debilidad de la carne que predique el evangelio a ustedes la primera vez. 14 Lo que era una prueba para ustedes en mí carne ustedes no lo despreciaron o rechazaron, más bien me recibieron como un ángel de Dios, o como recibirían a Jesucristo. 15 ¿Dónde, entonces, está su felicidad? Les testifico que si fuese posible, ustedes se hubiesen sacado sus ojos para dármelos a mí. 16 Entonces, ¿porque ahora me convierto en su enemigo por decirles la verdad? 17 Ellos les buscan apasionadamente, pero no para ningún bien. Quieren separarlos de mí, de modo que ustedes los sigan a ellos. 18 Es bueno ser apasionado por buenas razones, siempre y no solo cuando yo estoy presente. 19 Mis niñitos, estoy sufriendo dolores de parto por ustedes de nuevo, hasta que Jesucristo sea formado en ustedes. 20 Me gustaría estar ahí presente con ustedes y cambiar mi tono, porque estoy perplejo con ustedes. 21 Digánme, ustedes que desean estar bajo la ley, ¿no escuchan lo que dice la ley? 22 Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno con la mujer esclava y otro con la mujer libre. 23 Sin embargo, el de la mujer esclava fue nacido sólo por la carne, pero el de la mujer libre nació por una promesa. 24 Estas cosas pueden ser explicadas alegóricamente. Porque estas dos mujeres son como dos pactos, uno desde el Monte Sinaí que da origen a la esclavitud, que es Agar. 25 Ahora Agar es el Monte Sinaí en Arabia y representa la presente Jerusalén, pues la misma esta esclavizada con sus hijos. 26 Pero la Jerusalén que está arriba es libre, eso es, nuestra madre. 27 Por que está escrito, " Alegrénse ustedes mujeres estériles, que no dan a luz. Salten y griten de alegría las que no experimentan la preñez. Porque muchos serán los hijos de la estéril, más que aquellos de la que tiene un marido." 28 Ahora ustedes, hermanos, como Isaac, son hijos de la promesa. 29 Pero como era entonces, el que nació de acuerdo a la carne persiguió al que nació de acuerdo al Espíritu y hoy sigue siendo así. 30 ¿Qué dice la Escritura? "Hecha a la mujer esclava y a su hijo. Porque el hijo de la esclava no heredará lo que heredará el de la mujer libre." 31 Por lo tanto, hermanos, nosotros no somos hijos de esclava, sino de la mujer libre.