Capítulo 1 6

1 Y ustedes que son hijos, obedezcan a sus padres como una forma de servirle al Señor Jesús, porque es correcto que hagan esto. 2 Dios ordenó en las Escrituras: "Respeten enormente a su padre y a su madre". Esa es la primera ley que Dios mandó, en la cual también prometió algo. Él prometió: 3 "Si hacen esto, prosperarán y vivirán mucho tiempo en la Tierra". 4 Ustedes que son padres, no traten a sus hijos de una manera que los enfurezca. Más bien, edúquenlos bien al instruirlos y disciplinarlos de la manera que el Señor Jesús quiere que lo hagan. 5 Ustedes que son esclavos, obedezcan a aquellos que son sus amos aquí en la Tierra de manera muy respetuosa y sincera, tal como obedecen al Mesías. 6 Obedézcanles no solo cuando los miran, como hace la gente que solo aparenta trabajar duro. Más bien, trabajen como si fueran esclavos del Mesías, haciendo con entusiasmo lo que Dios quiere que hagan. 7 Sirvan a sus amos voluntariamente, como si sirvieran al Señor Jesús en vez de a las personas. 8 Hagan esto porque saben que el Señor Jesús recompensará a cada persona por cualquier buena obra que haya hecho. No hay diferencia si esta persona era esclava o libre. 9 Ustedes que son amos, así como sus esclavos deben servirles bien, de la misma manera ustedes deben tratarlos bien. Dejen de amenazarlos. No olviden que aquel que es Señor de ambos, está en el cielo y Él juzga a todos por igual, sea su posición alta o baja. 10 Finalmemte, confíen plenamente en el Señor Jesús para que los fortalezca espiritualmente, porque Él es fuerte sin medidas. 11 Así como un soldado se pone toda su armadura para estar listo para combatir a su enemigo, ustedes deben usar todo recurso espiritual que Dios les da para que resistan exitosamente al diablo cuando él claramente conspire contra ustedes. 12 Recuerden que no estamos peleando contra otros seres humanos. Sino que estamos peleando contra demonios que tienen autoridad para gobernar sobre la gente que hace cosas malas en este tiempo malo, esto es, contra los espíritus malignos que viven en el aire. 13 Es por eso que deben usar bien todo recurso espiritual que Dios les ha dado, como un soldado que usa toda su armadura. Si hacen esto, serán capaces de resistir a los espíritus malignos cuando los ataquen. También estarán listos para cuando estos los vuelvan a atacar y serán capaces de seguir viviendo bien para Dios. 14 Deben estar listos para resistir al diablo y a sus espíritus malignos, así como los soldados deben estar listos siempre para resistir al enemigo. Para esto, sigan pensando en las cosas verdaderas que Dios les ha mostrado. También, sigan actuando justamente. Esto los protegerá así como la armadura de un soldado protege su pecho. 15 Así como un soldado que se deja las botas puestas, estén listos para ir a cualquier lugar donde los necesiten por el bien de las buenas nuevas que les dicen a la gente cómo estar en paz con Dios. 16 Así como un soldado sostiene un escudo para detener las flechas ardientes que le dispara el enemigo, ustedes deben seguir confiando firmemente en el Señor en todo tiempo. Eso los protegerá de todas las cosas que su enemigo, Satanás, el malvado, tratará de hacer para herirlos espiritualmente. 17 También, como un soldado confía en un casco para proteger su cabeza, confíen en el hecho de que Dios los salvó y así como un soldado usa una espada para vencer a sus enemigos, usen el arma que les da el Espíritu de Dios, que es el mensaje que viene de Dios. 18 Cada vez que oren a Dios y le pidan cosas, siempre dejen que el Espíritu de Dios los dirija sobre cómo oran y por qué cosas oran. Para ser más efectivos, continúen mirando para que vean lo que Dios está haciendo y sean persistentes mientras siguen orando por todo el pueblo de Dios. 19 También oren por mí, para que Dios me diga qué debo decir cada vez que hable, para que pueda hablar a otros con valentía, de las buenas nuevas acerca del Mesías que antes la gente no conocía. 20 Es debido a que he estado hablando a la gente acerca del Mesías, que ahora lo represento aquí en prisión. Oren para que mientras continúo hablando a otros acerca del Mesías, pueda hablar con valentía, ya que es así que debo hablar. 21 Ahora, para que puedan saber lo que está pasando conmigo y lo que estoy haciendo, Tíquico les contará todo lo que está ocurriendo aquí. Él es un hermano creyente a quien todos nosotros amamos y él sirve al Señor fielmente. 22 Esa es la razón por la que lo envío a ustedes con esta carta; quiero que sepan cómo estamos y quiero que él los consuele y los anime. 23 Oro para que Dios, nuestro padre y el Señor Jesús, el Mesías, les dé a todos ustedes, hermanos creyentes, un espíritu apacible y que los capacite para amarse los unos a los otros y que continúen confiando en Dios. 24 Oro para que Dios siga siendo amable con ustedes y con todas las personas que firmemente aman a nuestro Señor Jesús, el Mesías.